La influencia de las distorsiones cognitivas en nuestra vida diaria

La influencia de las distorsiones cognitivas en nuestra vida diaria

Continuamente estamos expuestos a una gran cantidad de información que proviene tanto del medio externo (medios de comunicación, personas significativas, desconocidos, etc) como del medio interno (pensamientos, emociones) y esta información debe de ser gestionada para poder desenvolvernos en nuestra vida diaria.

El ser humano tiene una capacidad extraordinaria para seleccionar la información relevante, diferenciarla de la irrelevante, procesarla e integrarla, pero es innegable que como ser humano también puede cometer errores.

Son estos errores los que a menudo nos hacen percibir la realidad de una manera sesgada y que hace que las emociones que sentimos ante esa realidad no sean acordes con lo que sucede. Estos sesgos son las denominadas distorsiones cognitivas.

Este término fue desarrollado por el psiquiatra norteamericano Aaron Beck para describir el proceso por el cual elaboramos la información de manera coherente con los esquemas cognitivos que hemos desarrollado a lo largo de la vida. Por lo tanto, ante un esquema primario que sostiene que “debo ser querido por todos o sino no valgo nada” las distorsiones cognitivas trabajarán para percibir como más relevantes los hechos que avalen esta afirmación. Así, nos sentiremos mucho más tristes o frustrados ante una mala contestación de un compañero de trabajo ya que lo percibiremos como algo terrible (catastrofización) que significa que le caemos mal (interpretación del pensamiento) o pensaremos que debería habernos contestado bien (los deberías).

Si nos paramos a pensarlo detenidamente, no sabemos cuál ha sido el motivo de esa contestación por parte de nuestro compañero y pese a no habernos gustado no tiene por qué ser algo terrible.

La forma en la que esos pensamientos automáticos nos afectan es mayor de lo que imaginamos y el tomar conciencia de ellos, ahondar en los esquemas que pueden estar manteniendo y cambiar la forma en la que percibimos la realidad, puede generar una gran diferencia en nuestro día a día.

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